A los que un día se levantaron del sofá
A los que un día les incomodó la injusticia
A los que un día de primavera salieron a la calle
A los que un día decidieron poner de su parte
A los que trabajar por la dignidad de los otros les parece una cuestión de principios
A los que sufren el síndrome de Mafalda
A los que siguen las utopías como guía
A los que ven soluciones donde hay problemas
A los que siempre tienen una sonrisa que compartir
A los que trabajan en equipo
A los que no tiran la toalla
A los que creen
A los que luchan
A los que aman…
…A los cooperantes de aquí y de allá, fortuitos, ocasionales, de corazón, de profesión, por vocación, por amor, porque sí. De terreno y de despacho. Coordinadores, administradores, logistas, enfermeras, médicos, matronas y de mil profesiones más (menos mal), polivalentes varios. De sedes centrales y chiquitas. De largo proceso de selección, de plan B y de apagafuegos. De qué bien se come aquí y de ¿otra vez arroz? De libreta y boli bic, de portátil como extensión de su cuerpo y de pizarra, mapa y planning de la semana. De trabajo por objetivos o por horario. De manual o de sentido común. De máster en la facultad o en la escuela de la vida. De fondos internacionales o de la colecta en el barrio. De misiones grandes, no tan grandes e “imposibles”…
…¡Ustedes saben quiénes son. Feliz día, ánimo y pa’lante!
Pino González.
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Carmen