Una vez más Médicos del Mundo se moviliza ante una nueva crisis humanitaria. A mi modo de ver, aquí en terreno, la palabra humanitaria alcanza su máxima dimensión. Esta crisis es fundamentalmente humana, vemos familias enormes con niños, gente mayor, gente joven, adolescentes y personas de muchas y diferentes nacionalidades. Las diferencias entre personas refugiadas y migrantes se diluyen, aquí esas distinciones no existen . Todas y cada una de las personas con las que hemos conversado ansían lo mismo, aquello que para nosotros y nosotras es normal, sentirse seguros, que sus hijos puedan acudir al colegio, salud, una vivienda, es decir, una vida digna. En el momento del registro y en la manera de continuar el viaje, la distinción entre persona refugiada y migrante vuelve a tener relevancia y mucha. Por un lado, seguir un camino duro, difícil pero de una manera legal si eres de Siria o Iraq. A las personas de Afganistán ya no les vale, desde hace 3 días han per...